Introducción

El mecanismo del sistema inmunitario en el cuerpo humano es bastante complicado. Por un lado, nos protege frente a agentes externos, combatiendo las enfermedades y protegiendo nuestras células sanas. Por otro lado, sin embargo, un leve desajuste en el sistema inmunitario puede dar lugar a problemas de salud graves, en el momento en el que empieza a atacar a nuestras propias células. La esclerodermia es una de esas enfermedades autoinmunes.

Uno de los efectos de la esclerodermia es la producción de colágeno en cantidades excesivas, lo cual afecta a la piel, al tejido conjuntivo e incluso a los órganos internos. Es cierto que el colágeno es una sustancia clave en la regeneración de la piel, pero cuando se produce en exceso, esta comienza a volverse gruesa y dura. Estos síntomas se observan sobre todo en los dedos, alrededor de la boca, la nariz u otras zonas óseas del cuerpo. Incluso puede provocar síntomas más graves, como la cicatrización de los pulmones y los riñones, el engrosamiento de los vasos sanguíneos y daño en los tejidos.

Un diagnóstico correcto es primordial para poder proporcionar el tratamiento necesario lo más pronto posible ya que, si se hace así, probablemente se obtendrán mejores resultados en el tratamiento de la enfermedad. Sin embargo, lamentablemente, no existe una única prueba médica que confirme que un paciente padece esclerodermia. Por ejemplo, los dermatólogos tienen como única fuente de información los síntomas visibles en la piel y, en el mejor de los casos, si se realizan biopsias a este tejido puede comenzar a determinarse signos de esclerodermia.

La capilaroscopia periungueal puede ser la solución a este problema. La capilaroscopia periungueal (NFC, por sus siglas en inglés) es una herramienta que puede hacer que el diagnóstico de la esclerodermia sea más fácil, más rápido, más barato y, lo más importante, preciso para los médicos.

En Capillary.io, hemos combinado la NFC con herramientas avanzadas como el aprendizaje automático para ayudar a los médicos a tomar mejores decisiones en el difícil diagnóstico y tratamiento de la esclerodermia.

Para entender el rol tan importante que la capilaroscopia ostenta en el diagnóstico de la esclerodermia, este artículo trata en detalle tanto la enfermedad como la mencionada herramienta.

¿Qué es exactamente la esclerodermia?

La esclerodermia es una enfermedad autoinmune que causa que el sistema inmune ataque a los tejidos sanos del cuerpo humano.

A lo largo del tiempo se han llevado a cabo numerosas investigaciones para averiguar la causa de la enfermedad, pero no se ha logrado ningún avance importante al respecto. Sin embargo, la investigación ha descubierto que las mujeres se ven más afectadas por la enfermedad que los hombres, pero la mortalidad es mayor en los hombres. Afecta principalmente a personas de entre 30 y 50 años, y los niños rara vez la padecen. También se ha comprobado que afecta a personas de ascendencia africana.

Se ha identificado un patrón en cuanto a la progresión de esta enfermedad: lo más frecuente es el desarrollo del fenómeno de Raynaud (RP, por sus siglas en inglés). El fenómeno de Raynaud es una decoloración y entumecimiento de la piel de los dedos de las manos y los pies. Primero se suele observar que los dedos se vuelven blancos, y luego empeoran hasta alcanzar un color azul o púrpura.

En muchos casos, si la enfermedad se agrava, también puede producirse una ulceración digital y gangrena.

Tipos de esclerodermia

Existen dos tipos de esclerodermia:

  1. Esclerodermia localizada.
  2. Esclerosis sistémica.

La esclerodermia localizada normalmente afecta a la piel, a los músculos, a las articulaciones o al tejido óseo, pero no se suele extender hacia los órganos internos. Puede ser clasificada, a su vez, en esclerodermia morfea, y en esclerodermia lineal.

En cuanto a la esclerodermia morfea, aparecen parches de color rojizo en la piel que se agravan con el tiempo, hasta formar áreas duras de forma ovalada. Estos parches aparecen en el pecho, en el estómago, en la espalda, en la cara, en los brazos y en las piernas. Pueden aparecer bien unos pocos parches localizados, o bien extenderse de forma más amplia hacia otras zonas, oscureciéndose y mostrándose más duras. La morfea suele desaparecer en un plazo de 3 a 5 años, aunque las manchas oscuras de la piel pueden permanecer.

La esclerodermia lineal, en cambio, aparece como una banda gruesa de piel de color anormal en brazos y piernas.

La esclerosis sistémica es la forma más grave de esclerosis que afecta a la piel, los músculos, las articulaciones, la sangre, los vasos sanguíneos, los pulmones, los riñones, el corazón y otros órganos. Los síntomas de la esclerosis sistémica pueden abreviarse como CREST y se denomina síndrome CREST:

  • Calcinosis: es la formación de depósitos de calcio en los tejidos conectivos.
  • Raynaud’s phenomenon (fenómeno de Raynaud): se produce cuando los vasos sanguíneos de las manos y los pies se contraen en respuesta a estímulos como el frío.
  • Enfermedad del esófago: es el deterioro de la función del músculo liso del esófago.
  • Sclerodactyly (esclerodactilia): es un engrosamiento de la piel de los dedos debido a la deposición excesiva de colágeno.
  • Telangiectasia: son pequeñas manchas rojas en las manos y en la cara debido a la hinchazón de pequeños vasos sanguíneos.

La esclerosis sistémica puede ser limitada o difusa, y cada tipo tiene síntomas ligeramente diferentes.

Diagnóstico de la esclerodermia

Aunque hay investigaciones en curso, los médicos dependen en gran medida de ciertos síntomas comunes para diagnosticar la esclerodermia, que pueden incluir:

  • Fenómeno de Raynaud.
  • Cambios en la piel.
  • Agrandamiento de los vasos sanguíneos de las manos, de la cara y alrededor del lecho ungueal.
  • Depósitos de calcio en la piel u otras zonas.
  • Presión arterial alta.
  • Acidez de estómago.
  • Dificultad para tragar los alimentos, hinchazón, estreñimiento o problemas de absorción de los alimentos que conducen a la pérdida de peso.
  • Dificultad para respirar.
  • Dolor en las articulaciones.

Cómo puede ayudar la capilaroscopia periungueal en el diagnóstico de la esclerodermia

La capilaroscopia periungueal es una técnica basada en imágenes, no invasiva y barata, que se utiliza para el diagnóstico de la esclerodermia. En este método, el médico puede ver la epidermis del lecho ungueal para ver los capilares de las papilas distales.

La mayor ventaja de la capilaroscopia es su capacidad para detectar los cambios microvasculares que se producen en las enfermedades inflamatorias del tejido conectivo, como la esclerodermia. Esto está llevando a los médicos a utilizar la capilaroscopia como medio de diagnóstico precoz de la enfermedad. También puede ser útil para determinar qué pacientes tienen un mayor riesgo de complicaciones vasculares e incluso de muerte por esclerodermia.

Ejemplo de capilaroscopia en el que pueden observarse capilares normales
Ejemplo de capilaroscopia en el que pueden observarse capilares normales

Ejemplo de capilaroscopia en el que pueden observarse algunas alteraciones
Ejemplo de capilaroscopia en el que pueden observarse algunas alteraciones

Predicción de úlceras digitales mediante la capilaroscopia

Las úlceras digitales son una complicación común en los pacientes que padecen esclerosis sistémica. Se ha comprobado que la práctica rutinaria de la capilaroscopia en pacientes ayuda a predecir la aparición de nuevas úlceras digitales. La capilaroscopia también es útil para identificar la afectación pulmonar en pacientes con una menor densidad capilar.

¿Qué más puede detectarse con la capilaroscopia?

Las principales funciones para las que puede ser útil la capilaroscopia son:

  • La evaluación de pacientes con fenómeno de Raynaud (RP).
  • El seguimiento de la transición del fenómeno de Raynaud primario al secundario.
  • El diagnóstico precoz de la esclerosis sistémica (SSc).
  • El diagnóstico diferencial de afecciones relacionadas con la SSc, como la SSc localizada y la fascitis eosinofílica.
  • La detección de microangiopatía grave y evaluación pronóstica en la SSc.
  • El seguimiento del tratamiento y de la actividad de la enfermedad en la dermatomiositis.

Dada la importancia de la capilaroscopia en el diagnóstico y el análisis predictivo de la esclerodermia, Capillary.io ha realizado un gran esfuerzo para automatizar el proceso, facilitando el diagnóstico y el análisis a los médicos. El sistema sigue un enfoque basado datos de capilaroscopias adquiriendo, almacenando y analizando las métricas de todos los capilares del lecho ungueal.

Conclusión

El diagnóstico de la esclerodermia necesita un cambio revolucionario. Tanto los pacientes que padecen esclerodermia como los médicos que los tratan necesitan un diagnóstico mejor y más preciso para ayudar a iniciar un tratamiento temprano y prevenir complicaciones graves y potencialmente mortales. La capilaroscopia puede materializar esta innovación ya que, combinada con nuestras soluciones de vanguardia, podría proporcionar a los médicos información valiosa sobre la enfermedad y ayudar a su detección temprana. El desarrollo de la herramienta ha sido un reto para nosotros, pero creemos que nuestra plataforma transformará la forma en que los médicos abordan el tratamiento de la esclerodermia y mejorará la forma en la que se atiende esta enfermedad.

Nota: Si desea más información acerca de cómo nuestra herramienta puede ayudarle a ahorrar tiempo y recursos a la hora de evaluar a pacientes con esclerodermia, puede contactarnos aquí.